La retroalimentación o feedback en el ámbito educativo es un proceso de la evaluación. Lo ideal es que esta retroalimentación sea personal y presencial, pero en caso de enseñanza en línea, una videoconferencia puede ser un buen sustituto.

La retroalimentación no supone un reforzamiento en las tareas del alumno que no ha llegado al nivel marcado; con la retroalimentación se pretende un diálogo, alumno- profesor, en el que se vayan exponiendo las fortalezas y los aciertos del alumno junto con los errores y debilidades que se han ido encontrando. Una buena retroalimentación necesita una guía o rúbrica en la que se han establecido los criterios que se deben obtener del alumno; las metas y objetivos que se persigan con las tareas, el desarrollo de las habilidades, la comprensión de la materia, la actitud del alumno, su motivación, el interés objetivo, etc.

Con la retroalimentación se informa al alumno del esfuerzo que ha hecho y, en su caso, la necesidad de mejorar en algún punto, para lograr la meta propuesta; se ensalzan las mejoras que ha ido logrando a lo largo del curso o, en su caso, se comunica la falta de rendimiento y se trata de averiguar qué es lo que ha pasado; se descubre el interés de superación; se anima a una mejora continua, etc.

Para una retroalimentación eficaz el profesor debe tener una primera reunión personal para observar la expresión verbal y corporal del alumno, su motivación al inicio del curso, sus metas, que es lo que espera conseguir; al mismo tiempo, es conveniente trazar un mapa de reuniones de retroalimentación que se plasmarán en un cuaderno de bitácora que usarán ambos (profesor-alumno), y que servirá para ver el progreso.

La retroalimentación puede ser de varios tipos, así cabe un comentario después de terminar cada tarea, que será un comentario sobre la misma y otro tipo, que es la retroalimentación eficaz, que será cada 15 días, en mi caso es cuando termina la prueba parcial de comprensión y conocimiento de 3 o 4 temas, tal y como señalé en la práctica 3. Al final del curso tendrá una retroalimentación final donde se analizará todo lo que he ido ocurriendo a lo largo del curso que se ha ido plasmando en ese cuaderno de bitácora

En definitiva, la retroalimentación será útil, como proceso en el desarrollo del alumno, si se consigue un diálogo profesor-alumno en un clima de confianza; Si este clima no se lograra, será una herramienta más en el proceso de aprendizaje.