La primera vez que oí hablar de la licencia Creative Commons fue en el ámbito de la música. Hace diez años, cuando vivía en Italia, el mundo de las licencias copyleft y CC había encontrado mucho éxito en la música indie y underground, y sobre todo se utilizaban estas licencias en contenidos multimedia a través de las webradio. Fue gracias a una de éstas, Borders Radio, que yo me enteré de los Creative Commons. Hasta compré una camiseta de la radio que llevaba puesto su motto: “Io non pago la SIAE” (“Yo no pago la SGAE”), una frase muy provocativa en esos días, cuando todavía el uso de las licencias CC no estaba muy extendido en Italia. Borders Radio ya no existe, pero las licencias abiertas han seguido creciendo, llegando a ser un válida alternativa a las licencias de copyright e influyendo mucho en la difusión de los contenidos en la red (véase, por ejemplo, Wikipedia o los contenidos educativos de los que hablé en mi primer post).

La guía de la Universidad de Edimburgo (en inglés) explica muy claramente cómo atribuir una licencia a nuestros contenidos REA; os aconsejo leerla. La misma Universidad tiene un repositorio dedicado a los REA y, aunque no esté prohibido utilizar otras licencias CC, se considera que si uno quisiera compartir sus recursos en este repositorio, debería hacerlo con licencia CC BY o CC BY-SA.

En el primer caso tenemos el derecho de modificar, reutilizar y compartir el recurso, siempre que atribuyamos el original a su autor. La misma guía de la Universidad de Edimburgo, por ejemplo, tiene licencia CC BY.

En el segundo caso, tenemos el derecho de modificar, reutilizar y compartir el contenido siempre que atribuyamos el original a su autor y apliquemos la misma licencia al nuevo contenido. Esta guía para escribir contenidos educativos de un programa didactico, por ejemplo, tiene licencia CC BY-SA.

Sin embargo, en el mismo repositorio se pueden encontrar algunos contenidos que tienen otras licencias. Por ejemplo, las guías para docentes para aprender a realizar contenidos video tienen licencia CC BY-SA-NC. Esto significa que, además de atribuir el original a su autor y compartir con la misma licencia los recursos, no podemos utilizar dicho recurso con fines comerciales.

En otro apartado de este curso también hemos visto como utilizar H5P para crear recursos como los videos interactivos. En este caso, podemos partir de un video que hemos encontrado en la red y añadir texto o interacciones que aparecen en la pantalla. Pero tenemos que tener cuidado e informarnos siempre de la licencia que lleva el video que queremos utilizar. En el caso de licencias CC, en el especifico, no debe llevar la atribución ND, la que significa que no podemos modificar el recurso, como en este video por ejemplo.

Finalmente, la comodidad y flexibilidad de las licencias Creative Commons hacen posible encontrar una combinación que se adapte a los contenidos y necesidades de todos. Por ejemplo, la imagen que utilizé como portada para este mismo post tiene licencia CC BY-NC, esto quiere decir que es necesario que indique el nombre del autor y no utilize la imagen o sus derivados para fines comerciales.